Fuí a Starbucks.
Ahora uno de mis tantos objetivos locos está cumplido.
Si, acompañado por el señor Nathan tuve que esperar unos 40 minutos (aproximadamente) por tener un Frappuccino, aunque debo admitir que fue una buena inversión.
A lo largo del tiempo el hombre fue evolucionando, encontrando nuevas formas de solucionar los problemas de la vida diaria. Aún en la actualidad, seguimos buscando soluciones a nuestros problemas.
Pero yo no. Yo ya me harté de buscarle soluciones a Windows.
Creo que todo esto empezó el Jueves, cuando al encender mi PC encontré que el rendimiento de mi Windows XP estaba tan mal que podía entrar a la Matrix con los agujeros que dejaban las ventanas cuando las movía y dejaban su clásica “sombra” de cuando todo está colgado.
Así que decidí hacer lo que hace mucho no hacía, mis clásicos “mantenimientos”. Al principio, cuando recién instalaba este sistema operativo, solía hacer rutinas de mantenimiento por lo menos dos o tres veces por mes. Mientras iba pasando el tiempo esas rutinas decrecieron tanto como las visitas de mi blog, hasta el punto en que nisiquiera me dignaba a tomarme un tiempo para hacerlas.
Por lo menos fue bien, despues de mis trabajos todo empezó a andar de diez, como dírian algunos. Pero mi ojo que detecta pequeños detalles observaba aún una importante baja en el rendimiento. Pero la ignoré, porque es una de las cosas que mejor hago.
Ahí se me ocurrió una gran idea. Instalar Linux y mudarme finalmente. El Viernes mismo bajé Debian. El Viernes mismo instalé Debian. El Sábado mismo volví a Windows. ¿Y por qué? Por lo de siempre. Es un gran S.O. y todo lo que quieran, pero no tengo ganas de adaptarme a otra cosa. Llamenme vago, adelante, ya me lo dijeron muchas veces.
Cuando volví a mi S.O. por defecto, pasó algo que me suele pasar siempre que lo dejo un tiempo. Todo andaba mal. Había errores curiosos, rendimiento feo, y bueno, todas esas cosas que solas no forman nada, pero juntas forman Windows XP.
NEVER GONNA RUN AROOOUND, AND DEEESERT YOU!
*apaga el reproductor* Lo que pasaba es que no tenía la más mínima idea de que podía ser el problema. En realidad, sabía que se trataba de varias cosas que quedaron corruptas tras instalación y desinstalación de unos programas. Un problema que podía solucionarse a mano.
Además de eso, tenía el tema de una partición inutil y vacía, y un sistema totalmente desordenado, lleno de basura y errores mencionados anteriormente.
Hice lo que cualquier ser humano haría. ¡Recurrí a un violento grupo de mafiosos! Pensé en formatear todo. Borrón y cuenta nueva, como dicen.
De repente, como por arte de magia, mi pensamiento se hizo realidad. Dejé todo nuevo, y funcionando bien para mi suerte.
Así que tengo una excusa para no haber actualizado con contenido inútil estos días.
Ahora voy a tratar de seguir haciendo mis pseudo-mantenimientos para no perder otro Windows.
Pero ya saben, cada vez que se presente un problema, ¡Busquen la solución más facil que implique menos esfuerzo! Esa es la enseñanza de hoy. No hay razón para esforzarse en tanto el LHC siga funcionando, pues puede destruirnos en cualquier instante (?)
Y por cierto, feliz día de la primavera a todos. Que día estúpido sin fundamento, no soporto esta clase de días. O sea, si estuvieran ubicados en la semana y perdiera un día de clases valdría la pena. Pero no, hay que festejar que llegan las flores un domingo. Es cualquier cosa.
Además, ¿Por qué decir feliz día/feliz primavera cuando empieza esta estación? ¿Que tiene de especial? ¿¡No podemos desearle felicidad a los demás en Verano, Invierno u Otoño!?
Me voy a encargar de cambiar eso…
Feliz otoño, invierno, primavera y verano, gente! Y… Suerte en la vida!